Lo que verán publicado a continuación es un trabajo que hizo la Jo, el cual consistía en hacer una descripción de una persona de la clase. Ella tuvo que hablar de mi y el trabajo fue casi premiado por el profe. En lo personal me gusto como quedo, así que por eso lo subo, y obvio! porque habla de mi… Sigamos alimentando mi ego. Saludos.
Cecilia “Chepa” Rodríguez
A prueba de aburrimiento
Por María José Castro Ortiz
A la Cecilia todos, en la U, la conocen como la Chepa, es hiperquinética y bulliciosa, típico caso ritalin-dependiente de infancia, nunca pasa desapercibida, se nota a leguas cuando llega a la sala, ya que siempre uno que otro grito avisa que su presencia se ha hecho presente.
La Ceci tiene veinte años, pero parece menor, talvez su vestimenta relajada y no mayormente producida la hacen escudarse en la imagen de una niña chica y bien pícara, que siempre tiene algún pensamiento burlesco en mente.
Siempre tiene una broma a flor de labios, le gusta hacer reír a los demás, tiene un grado del síndrome de florerito de mesa, pero en el buen sentido, no es agotadora para nada, al contrario, cada una de sus bromas ayudan a esbozar sonrisas en días altamente aburridos y monótonos.
La Ceci es de fácil sonrisa, parece que nada la estresa, pero hay que dejar en claro que tampoco es la próxima reencarnación del Dalai Lama, sin duda al minuto en que se siente atacada embiste la espada de la ironía y ataca sin piedad.
Cecilia es segura en todo minuto, excepto cuando llega la hora de revisar los acentos de sus trabajos de periodismo, en ese momento cualquier regla de acentuación hace inmediato abandono de su cerebro, como “pingüino” arrancando del guanaco.
A ella le encanta inventar jueguitos, no hay silla con ruedas de la universidad que se haya escapado de sus improvisadas carreras, a la Ceci le gusta crear momentos entretenidos, le cargan los silencios, es comunicativa en la máxima expresión.
La Chepa sin duda prende el ánimo de los lugares, de su interior no se sabe mucho, típico que las personas más extrovertidas sin las más introvertidas en su mundo interno, pero sí es fácil notar que es muy tierna, es de piel, demuestra lo que siente, pero si el momento se pone demasiado cursi, siempre encuentra la talla perfecta que corte la tensión de cualquier momento Kodak que esté naciendo.